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Socialización

Hasta los 3 meses de edad tiene lugar lo que se conoce como “período sensible de socialización”, y durante el cual, es de suma importancia que el cachorro conozca todo aquello que después formará parte de su vida cotidiana (perros, gatos, niños, coches, motos, …)

Normalmente las pautas vacunales impiden que el cachorro acceda al suelo de la calle durante esta etapa, es por esto que es tan importante sacar al cachorro en brazos a la calle, para que vea el mundo exterior, así como presentarle, en un lugar seguro, otros perros, obviamente sanos y desparasitados.

Cuando un cachorro llega a casa, hemos de prepararla para evitar accidentes y, de manera temporal, “poner a salvo” nuestras posesiones más preciadas.

Control de la mandíbula

Es habitual que un cachorro muerda todo, incluídas nuestras manos cuando jugamos con él. No es un comportamiento agresivo, es un comportamiento natural, pero que hemos de reconducir. ¿Cómo?

En primer lugar no hemos de jugar con nuestras manos o pies, y además, cada vez que el perro mordisquee nuestras manos, pararemos el juego y le ignoraremos hasta que se calme y sólo entonces retomaremos el juego.

De esta manera, a medio plazo, el perro aprende que cada vez que muerde, se acaba la diversión. Los castigos no darán resultado en este caso y, es muy probable, que intensifiquen el comportamiento.

Destrozos

Hay varios motivos por los que un cachorro muerde cada cosa que se encuentra (cambio de dientes, exploración oral, aburrimiento, …)

Cuando un cachorro llega a casa, hemos de prepararla para evitar accidentes y, de manera temporal, “poner a salvo” nuestras posesiones más preciadas.

Además, debemos proporcionarle juguetes apropiados para morder y juguetes interactivos para cuando se quede solo en casa.

Conducta higiénica

Hemos de enseñarle con paciencia dónde queremos que haga sus necesidades; para ello es importante, por un lado, premiarle cuando lo haga bien y, por otro, anticiparnos a los momentos cuando lo va a necesitar: después de comer, de una siesta o de un rato de juego.

Estaremos atentos a las señales que indican que quiere hacer sus necesidades, lo llevaremos al lugar apropiado y esperaremos a que lo haga para premiarle inmediatamente.

Castigar al perro no servirá de nada, sólo aprenderá a hacerlo cuando no estemos delante.

Saltar sobre las personas

Es muy habitual que el cachorro salude a la gente saltando sobre ella. Para parar este comportamiento y que no dé problemas en el futuro, no debemos hacerle caso cuando salte sobre nosotros, enseñarle un comportamiento alternativo incompatible con el molesto, como sentarse, y premiarle cuando lo haga.